2007-06-11

Coincidencias

Por todos los momentos, las caricias, las miradas, los recuerdos y nuevos sentimientos que me has regalado... Por cada uno de los besos que nos hemos dibujado en nuestros cuerpos... Por haberte quedado y por haberme aceptado. Gracias por estos dos años de otoño y de nuevos sentimientos.

Por lograr cambiar mi mundo, va por tí, Yuliaana Elizabeth...

Fernando n_n
Hace algún tiempo sucedió,
dos caminos y un solo punto
enlazados en una misma canción.
Cruzadas dos palabras, más
dos miradas y un solo palpitar
negando sin cuartel sus naturas.

Un choque y presentación
dos locos y un corazón,
dos historias, su momento,
mi momento y un solo color.

Y entonces que sería de mí
desde que te conocí
¡Ah! No puedo
volver a estar así
Y entonces que sería de tí
si no te quedabas ahí
¡Ah! Tal vez, no sé;
el mundo pequeño es.

Hace algún tiempo nos pasó
que de un destino juntos carecíamos.
Bienvenida la desolación.
Cruzando apenas miradas.
Viajando al Norte mientras al Sur tú vas
entiendo que aún hay algo que salvar.

Y nos quedamos ahí
viendo pasar apenas el invierno.
primaveras y otoños
sin veranos es lo que nos dejó.

Un momento y un reencuentro en el momento
es lo que necesitábamos
¡Ah! Un trago, un beso,
las dos palabras de un "te quiero"
Y en el reencuentro del querernos por momentos
es tal vez lo que provocó
¡Oh! Al mar, la tierra,
al Sol, la Luna, engendrar su Cupido.

Y aunque el te quiero nos aguantó
descubrimos que algo nos faltó.
En nuestra taza algo se acabó.
Reencuentros raros y ambiguos;
el fastidio pronto se presentó.
Una nueva inquietud nos alcanzó.

Un momento y el reencuentro del momento
del tercer tiempo fue lo que ocasionó
que dos tonos de color y son
sean plasmados en un mismo lienzo.

Y en el reencuentro del reencuentro de momentos
es cuando por fin entendemos
¡Oh! ¡Te Quiero! ¡Te Amo!
¡Me Quieres! ¡Me Amas...! ¡Nos Amamos!
Y los nervios que sentimos del momento
me preguntan si esto es lo que quiero
¡Ah! Lo quiero y no quiero
de otra forma vivirlo hoy

Un choque y presentación,
dos locos y un corazón,
dos historias, su momento,
mi momento y un solo color.
Y nos quedamos ahí
viendo pasar apenas el invierno.
primaveras y otoños
sin veranos es lo que nos dejó.
Un momento y el reencuentro del momento
del tercer tiempo fue lo que ocasionó
que dos tonos de color y son
sean plasmados en un mismo lienzo.

En esta ocasión
quiero recordarte lo que es amor...

2007-05-20

Guerreros (i)

Verano de 1997

Un cielo más o menos despejado dibujando un bello atardecer rojizo. Un Sol ruborizado escondiéndose en el horizonte. Una laguna diamantada llena de vida. Un suelo fértil bañado en sangre. Diecisiete cuerpos sin vida adornando el paisaje. Un hermoso escenario para asesinar a los últimos guerreros sobrevivientes de esta batalla.

Los últimos tres sobrevivientes se encuentran haciendo cara al invasor que reclama lo que nuestros infranqueables guerreros defienden con su vida. Bueno, los últimos dos sobrevivientes...

—o—

Donatello: Lo-mataste... ¡Bastardo! ¡Lo Mataste! ¡Ah! —lanzando su grito al cielo en su coraje y desesperación mientras se levanta del suelo, Donatello se aferra a sus impulsos y destreza para seguir esta pelea. Su coraje le ha hecho enseñar los dientes y una mirada de furia se dibuja en su rostro. Golpeado, con heridas menores sangrando por su cuerpo. Vuelve a tomar su arma, esa espada centelleante, entre sus manos.
???: ... [imbécil] —apenas un leve suspiro ha escapado de los labios de este invasor. Está tranquilo, respirando a su tiempo. Su manejo de la espada, toda bañada en sangre desde hace unas horas, le está dando una enorme ventaja sobre el ya reducido grupo de contrincantes.
— Esto... se me antoja aburrido, creí que me herirían por lo menos de muerte —palabras frías que salían al tiempo en que desenterraba sus dos espadas de su última víctima, clavadas sutilmente en su abdomen y en su garganta. El cuerpo cayó golpeó al suelo aún con vida con su infeliz dueño intentando inútilmente, y ruidosamente, pasar aire a sus pulmones.
Michelle: [Nos está matando de uno en uno... ¡El maldito se divierte!] ¿Qué quieres? ¿¡Qué putas quieres!? ¿Porqué nos atacas? —endemoniadamente débil, cansada, herida. El peso de sus armas, el arco y la flecha y sus dagas, se le antojaban insoportables, apenas para poder respirar. Ella ya había olvidado cuánto tiempo llevaba peleando viendo caer uno a uno a sus compañeros, sus amigos. Ahora eran dieciocho cuerpos adornando este bizarro escenario.
???: Quiero lo que están cuidando.
Michelle: Ah...
Donatello: ¿¡Qué te hace pensar que lo entregaremos!?
???: No se los estoy pidiendo, se los estoy quitando. No grites, te escucho bien.
Donatello: grr... —su enemigo se encuentra a unos veinte metros de él, se prepara para correr, saltar y ensartar su espada en la garganta clara de su invitado. El último caído ha dejado de sonar.
???: ¿En verdad quieres depositar todo lo que te queda en un sólo movimiento?
Donatello: ...
???: ... —una pequeña sonrisa se dibuja en sus labios, los abre y humedece con su lengua degustando el momento que se presenta a la situación, suavizando la expresión de su rostro con un semblante, inclusive, pícaro—. Es tu decisión Donatello, líder y guerrero de este grupo, el penúltimo idiota que aún está en pie. Veamos quién queda en pie.

—o—

Veinte metros los separan en este camino sin retorno para uno de ellos, aunque por la situación la mejor opción parece ser que los dos caminen a través de él. Donatello, con su mano diestra, empuña su espada a su costado izquierdo zumbando mientras ésta canta su coro de la muerte. El invasor apenas a tomado su espada hacia el frente con su mano diestra. Separa un poco las piernas.

Tres metros...

Toma fuerza, aumenta su velocidad, aprisiona su espada. El coraje y la furia lo motivan en este movimiento infinitamente desesperado. Se le ha olvidado que debe pensar como guerrero, en las enseñanzas básicas que tanto tiempo y esfuerzo le costaron aprender y que enseñó a sus amigos para pelear junto a ellos. Totalmente impulsivo se dirige a las manos portadoras de su muerte en un intento heroico de salvar lo que queda de su equipo.

Su enemigo lo espera regocijante más adelante, inmóvil.

Nueve metros...

Donatello aún tiene fuerzas para agarrar más velocidad. Su enemigo apenas flexiona un poco las piernas y su sonrisa se ha borrado de su rostro.

Quince metros...

El coraje ha cegado por completo a nuestro héroe y éste empieza a gritar con estrepitosa fuerza.

Dieciséis metros...

El guerrero salta a una altura por encima de los dos, tomando su espada entre las dos manos estocándola hacia abajo.

Punto de encuentro.

En un instante, el oponente da una vuelta hacia atrás y se hace hacia la izquierda del guerrero. La estocada de Donatello falla apenas rasgando las ropas de su oponente.

Donatello pierde su semblante del rostro... Su enemigo siembra los pies con fuerza...
Donatello voltea a su izquierda... Su enemigo gira y toma con fuerza su espada, agarrando a Donatello de su hombro derecho... Donatello apenas toca el suelo con la punta de sus pies...
Su enemigo clava su espada en la garganta de Donatello... lo mantiene en esa posición, en esa altura...

—o—

Michelle: ¡Nooooo! —su desgarrador grito espanta a las aves aledañas y los cuervos expectadores huyen al unísono de su sonido.
???: Idiota... ¡Ah! —un grito de furia y victoria sale del fondo de sus entrañas al momento que arranca la garganta de Donatello con su espada clavada en ella. Un rico baño de sangre para nuestro invasor.

La cabeza de nuestro, inútil, héroe queda colgando a su espalda con los ojos abiertos mostrando el último sentimiento en vida: miedo. Diecinueve cuerpos.

Michelle llora desconsolada a varios metros de ahí viendo el fresco cadáver del hombre que ha amado varios años, el cadáver del hombre al que se le entregó en muchas noches en cuerpo y alma. Está sola en esta batalla sin compañeros, sin amigos, sin el amor de su vida.

???: dum-ba-dum-ba-dum-dum-dum —tararea una música mientras se acerca a ella tranquilamente. Sonriente, victorioso, oscila su espada mientras camina hacia Michelle de una forma burlona.
— ¿Qué vas a hacer tú?
Michelle: sniff...
???: ... Creo que puedo divertirme un rato contigo.

—o—

La mirada de tristeza de Michelle se transforma en un instante. Su enemigo se dirige rápidamente hacia ella tomándola de su cabello. La arrastra despiadadamente hasta un árbol que está cerca de ellos.

En un solo movimiento la levanta y la avienta al tronco, acorralándola entre él y el árbol. Desenvaina la otra espada y hace una doble estocada dejando a Michelle clavada, inmóvil.

Michelle ya no puede gritar, la mirada de su enemigo la tiene paralizada de miedo, de coraje, de sumisión, de sorpresa...

El bastardo arranca con violencia sus ropas, jala su cabello. Sin acto de galanteo muerde ferozmente sus pezones hasta hacerlos sangrar. Michelle solo grita de dolor. Él encaja sus uñas en sus nalgas sintiendo su grandeza. Aparta una mano y la dirige al broche de su pantalón, los cuales caen casi instantáneamente. Flexiona un poco las piernas y con un profundo y brutal movimiento la penetra; en su primer movimiento fue tan brusco que ella empezó a sangrar... y a llorar.

Michelle: aum... snif...
???: Estás rica, estás apretadita ¡Ah!
Michelle: [Bastardo, eres un maldito bastardo. Dony, amor, hemos fallado ¿Qué pasará ahora?] aum... mf... ¡ah!
???: Que rico lo tienes, zorrita.

Una y otra vez nuestro caballeroso invitado penetró a Michelle clavada en ese árbol. Cuando pudo ver que era medianoche, con sus manos le arrancó la garganta en el momento en que la penetró más profunda y fuertemente.

???: Estoy bañado en sangre... Los maté a todos jejejejeje. Olor a sangre a medianoche —se dirigió a la laguna que estaba cerca de donde fue el baño de sangre. Se limpió completamente y se fue a dormir bajo un árbol que estaba un poco alejado de ahí.

—o—

A la mañana siguiente, se levantó tranquilamente y fue al lugar donde estaban los cuerpos. Tomó uno a uno los cadáveres y los sumergió en la laguna con ayuda de unas rocas. La sangre impregnada en el suelo la cubrió con la misma tierra del lugar. Después volteó a la laguna.

— Mientras estuvieron con él, fueron buenos protectores. Guerreros temibles e invencibles. Pero su tiempo ha terminado, ya no son necesarios. Ahora es mi era.

Caminó hacia un cerro que se dibujaba cerca de ahí. Lo escaló y llegó a la cima a eso del mediodía. En ella había una pequeña aldea, caminó a través de ella hasta detenerse frente a la entrada de una casa. Abrió sus puertas y se adentró en ella. En el cuarto al que entró estaba un niño, casi un muchacho, sentado en el suelo y meditando con sus ojos cerrados.

Niño: ¡Hola! ¿Cómo te fue con mis protectores?
???: Bien, platiqué con ellos, dialogamos. Llegamos a buenos términos. Aceptaron dejarme todo el trabajo a mí. Son buenas personas.
Niño: ¡Oh! Qué sorpresa, pensé que Dony nunca dejaría de ser mi protector.
???: No se preocupe, mi Señor. De ahora en adelante deje que me encargue de usted.
Niño: Qué bueno que llegaste ¿No necesitarás compañía o ayuda para que me cuides?
???: No lo creo.
Niño: ¿Y si vienen a pedírtelo?
???: Me encargaré de ellos, les haré entender.
Niño: ¡Qué bueno que te he creado! Solo que aún no he pensado en un nombre para llamarte.
???: No es necesario, mi Señor, con sólo decir "ven a ayudarme" o "ven a mí" acudiré a la orden.
Niño: De acuerdo, bienvenido.
???: Aquí estaré con usted siempre, señor.

2007-04-14

Llueve Mierda

¿Cómo explicar mi posición? Sencillamente me siento de la vil verga...

En los últimos días me he sentido caer a mis más bajos niveles de entendimiento personal. Hoy siento que he hecho nada por mí. Mi historia...

—o—

Estoy a dos pasos de terminar la carrera, siento que no he hecho algo que en realidad valga la pena, no sé de que voy a vivir, no sé si seguiré estudiando o buscaré un trabajo.

Al entrar a estudiar la carrera tenía un poco de motivación: quería aprender. Me desilusionó un poco la forma en la que descubrí que el querer aprender no era bien visto en ese nivel. Todavía en estos momentos me pregunto la razón de ello. Más nadie niega que el deseo y ganas aprender es importante en esta área: computación.

Pasó el tiempo e hice lo mío: me dediqué a aprender a mi manera, en solitario. No sé hasta qué punto aprendí, pero de alguna forma, y sin quererlo, me convertí en una clase de persona de influencia, cosa que yo no pedí pero venía dentro del paquete de vivir mi vida a mi modo. Si bien nunca he sido el alumno modelo que obtiene las mejores calificaciones de la generación, en esta las personas a mi alrededor en este entorno parecían tender a clasificarme como Nerd. Recuerdo una plática que tuve hace unos meses:
Mag: Sabes, tu eres de las personas más chingonas que hay aquí en sistemas.
Phersho: mmm... No soy chingón, me dan hueva las cosas que hacemos aquí y no sé lo que debería de saber.
Mag: Bueno, en eso no sé si tengas razón, pero te voy a decir algo, de todos los que entramos en esta generación hay muy pocos que van a salir en realidad como ingenieros.
Phersho: Hay muchos, con mejores calificaciones de las que tengo. Los Matados, por ejemplo.
Mag: Sí, pero esos weyes no saben, a diferencia de tí, son de los clásicos que necesitan leer mucho para sacar una cosa.
Phersho: También leo mucho, más de una ocasión me habrás visto tirado en los pasillos leyendo un libro, o dos... La carrera lo exige, leer para hacer algo, sino excelente, por lo menos funcional.
Mag: Mira, te lo voy a poner así. Para mí tu eres una de las 10 personas que más saben en toda la generación, y a lo mejor hasta de los que están ahorita en la carrera. Tal vez sea cierto que, como tu dices, no sabes lo que deberías, pero te diré algo, eres de los pocos que saben lo que están haciendo y porqué lo están haciendo cada vez que empiezan a hacer un trabajo de estos. Los demás sacarán dieces y lo que quieras, pero lo que ellos hacen sólo para que funcione tú te partes la madre no sólo haciéndolo funcional, te tomas el tiempo para aprenderlo, entenderlo y sólo tú sabes qué más. Los demás lograrán algo y ahí lo dejarán. Pero tú eres de los pocos que una vez que adquieren algo nuevo lo saben usar para facilitarse la vida.
Esta conversación me dejó pensando. Me impresionó lo que otras personas perciben de mí por dos cosas: 1) siento que me están sobrevalorando y 2) tiene como 10 meses que no estoy a gusto de lo que estoy haciendo.

Reconozco que me he partido la madre aprendiendo lo que hasta éste día sé, y no porque se me dificulte, más bien por mi obstinación a querer entender la razón de las cosas y no avanzar lo suficiente mientras lo hago. Así sea llevar mis actividades pasito a pasito. Un detalle que siento puede ser una vulnerabilidad.

En una ocasión, mrrokieh estaba charlando conmigo y salió el tema:
Phersho: Mira, la maestra me propuso que hiciéramos equipo nosotros dos con X, cosa que le dije que no era buena idea. Pues, en primera, los equipos ya están formados, en segunda, tu equipo es muy bueno para lo que van a hacer, y tercera, puedo sacar las cosas pero, bien sabes, que soy muy lento para ello.
mrrokieh: Pues estoy de acuerdo con ello, y de hecho lo de tu lentitud ya lo había pensado... y por eso no hice equipo contigo. Nomás que no te dije para que no te sintieras y pues, ya sabes...
Phersho: :-P no me iba a sentir, conozco cuáles son mis debilidades. Bien sabes que me puedes hablar al chilazo sin que lo tome a mal... tal vez me duelan los comentarios pero de ahí a que me enoje contigo está muy cabrón :-P
mrrokeh: XD bueno, pero pues en este concurso mejoramos todos, pues ahí 'pal otro hacemos equipo XD.
mrrokeh: :-P 'che mrrokieh.
A veces me desespero de mi lentitud para hacer las cosas...

—o—

He estado pensando ¿De qué voy a vivir? ¿Qué sé hacer? ¿En realidad soy bueno? ¿Valdrán la pena todos estos años de estudio? ¿Triunfaré?. Me asaltan estas casi todos los días. No siento miedo a lo que vendrá, es sólo que me mantiene inquieto.

¿Qué pasa si todo lo que aprendió es sólo basura que no puede ser rescatada?

Me pregunto si estoy preparado para ello...

Pongo en tela de juicio mis habilidades, mis conocimientos, lo que he hecho, todo lo que se refiere a mi carrera... ¿Valdrán la pena todo ello?

Deseo que sí.

—o—

Mi inspiración me ha tenido abandonado los últimos meses. Cosa que se refleja en la periodicidad de este blog :-P...

No me explico cómo puedo dar algunos consejos para ayudar a sacar las palabras que otras personas llevan dentro y no puedo ayudarme a sacar las mías >_< ¿Qué me pasa? ¿Qué me falta? En una ocasión en la que me senté a intentar escribir algo recordé algo que Danychansita había escrito sobre su falta de inspiración. De repente se me antojó comprar un paquete lleno de ésta. Pero sé muy bien que no es así de fácil :-(.

En estos meses sentí por vez primera la frustración de no saber con qué palabras expresar los sentimientos, las ideas, el enojo, la ternura, la visión, el terror, la desconfianza, y demás cosas, que los personajes en mi mente están construyendo. Se siente de verdad mal que mi mente me dé las ideas, que tenga su momento de lúcida inspiración, el sentir a flor de piel las palabras, las emociones, expresadas y sentidas en cada uno de ellos. La mente empieza a construir el mundo, a divagar, a dejarse llevar por lo que está imaginando. Sentir el coraje, la mierda, la lluvia mojando mi cuerpo, la venganza, la locura, la sensatez, la frialdad, ..., todo.

¿Qué me pasa? ¿Me faltan palabras? ¿Me falta inspiración? ¿Me falta motivación?

—o—

Uno de mis gustos que solía hacer y rehacer era de índole musical: tocar un instrumento, una guitarra. Cosa que conseguí a los catorce años en que mi papá me regaló una guitarra acústica que tenía un sonido, pues, bonito. Me la pasé aprendiendo, me gustó, me encantó.

De alguna forma siento que me sensibilizó a largo plazo, a la fecha una buena canción me inspira a hacer de manera extraordinaria algunas cosas: estudiar, meditar, entender, trabajar, crear, inspirar :-P, escribir, escuchar, hablar, pensar, hacer el amor, sentirme tranquilo, sentirme bien, estar contento, ...

Sin embargo, el tocar mi guitarra ya no es lo mismo de antes. Ya no lo disfruto tanto como lo hacía antes. Aunque no me ha dejado de gustar siento que perdí las ganas de seguir aprendiendo, empecé mi estilo a medio formar y me estanqué.

Ya no toco por las ganas de aprender, más bien es como un entretenimiento del cual de repente me acuerdo.

A principios de año había decidido aprender a tocar un nuevo instrumento: violín. Empecé, en teoría :-P, bien, sólo que en una ocasión se rompió una cuerda mientras lo afinaba. Desde entonces no lo he vuelto a agarrar, desde febrero.

Lástima, estaba empezando a diversificar mi creatividad...

—o—

Creo que es lo que siento en estos días... En una ocasión leí que para que una persona cambie o de pie a que suceda un cambio futuro es desprendiéndose de su pasado.

Desprenderme de mi pasado es algo que lo he conseguido bien, sino lo hubiera aplicado hace 5 años, no estaría en la privilegiada posición en la que me encuentro actualmente.

Escribir estas líneas es para mí, primero, una forma de desprenderme de todo lo que siento que me agobia, un símbolo de que ya no me fastidiará tanto de ahora en adelante. De que la mierda que caía a chorros sobre mí mente se detenga.

Otra es que es una forma de desprenderme de todo ello.

Y espero que el pronóstico para mañana es que deje de llover...

2007-04-01

Meme: Confesiones

Ha pasado un BUEN tiempo desde la última vez que hice gala de aparición por éste, mi espacio. Han pasado muchas, pero muchas, cosas desde entonces.

La principal razón por la que he dejado de escribir ha sido la falta de inspiración. Y es que temas sí los tengo... Pero siento que la inspiración me ha abandonado desde hace unos meses...

Y ya para seguir con el tema de este post. Pues ando respondiendo a la propuesta de Danychansita para tener una razón de actualizar este H. Blog XD... seguimos sacando nuestros trapitos al sol :-P... a ver qué sale de esto XD....
  1. Tengo tendencias nerd, el pasado viernes 30 de Marzo estuve en la escuela haciendo mis deberes de 10:00 a.m. a las 8:20 p.m. en lugar de irme al tradicional playaso... ¿Que dónde está lo nerdo? Pues que lo disfruté XD.
  2. Tengo casi 22 años y aún vivo mantenido... Y todavía faltan la maestría y el doctorado XD. Aunque con las becas tendré que pagar cuota :-P.
  3. Estuve a punto de ser papá, o por lo menos es lo que vaticinaban las malas lenguas... ¡Bendito Sea el inventor de las pruebas de embarazo! Amén :-P.
  4. En lo que llevo de vida, me han gustado 38 chicas, de esas sólo a 5 he besado en los labios, y de esas 5 sólo 2 han sido mis novias... Además de nerdo, pendejo XD...
  5. "Tengo un(a) padre/madre Fastidioso(a)" es lo que siempre le digo a los progenitores de mis días cada vez que me quieren picudear por algo que hice (o no hice XD)... Aún así, los quiero un chingo n_n... par de fastidiosos.
  6. Le traigo ganas a mi novia y no le he entrado porque ella no quiere... ¡Pinche mandilón! ¿Que es normal que "panchito" no cene nomás porque la vieja no tenga ganas? Tal vez sí... pero para que tengan idea de la gravedad de la situación, ella fue la que me propuso las confesiones que les acabo de mostrar... ¿Así o más mandilón? XD...
Y siguiendo con este meme, les paso la bolita a:
mmm... faltaron dos... pero es que no tengo muchos contactos de este tipo XD...

Y ya por último, esperemos que el autor de éste blog salga de se etapa de falto de inspiración para que lo volvamos a tener por aquí, para gusto de unos y desagrado de otros n_n...

2007-01-19

Realidades

Aunque tengo inscrito un blog en el concuro 20Blogs, tengo que admitir que lo que el señor Fuckowsky plasma en su diseño es la pura realidad. Al señor lo admiro por la forma en la que escribe lo que llamo "las cosas como son", no dejará de ser uno de mis blogueros favoritos y por ello no me cala tanto lo que dice.

Estoy de acuerdo en que el concurso debería ser para conocer blogs de calidad, así que el hecho de intercambiar votos puede verse como algo de trampa, "ej un complo" XD.

A todos los blogueros inscritos: que gane el mejor.

2007-01-11

De viaje

Ya tenía rato . . .

De que era niño recuerdo que por la naturaleza del trabajo de mi papá teníamos que estar viajando de un lado a otro con él, a veces de visita por unos cuantos días o por una o dos semanas, y en menos ocasiones a cambiar de ciudad de residencia. Yo nací en Tampico, ciudad de la Huasteca Tamaulipeca en México. En particular la familia vivió en Mérida, San Nicolás de los Garza (N.L.), México, Cananea (Sonora) y Tampico, y en ésta última hemos estado viviendo desde 1997. Aquí en Tampico terminé el último grado de primaria, la secundaria, el bachillerato y a la fecha estoy cursando la carrera.

Desde que cursaba el último año de secundaria, tiene rato que no salgo de viaje. Aún recuerdo las sensaciones de mi infancia que me recorrían completamente al mirar por la ventana del vehículo en el que estaba cuando llegaba o salía de Tampico. Aunque muchas ciudades me han gustado más para visitar —inclusive para vivir— por alguna extraña razón me encanta esta ciudad. Cosa por la cual no resentí el hecho de quedarme y sin salir de ella durante los últimos seis años.

—o—

Mi papá regresó a casa después de estar alrededor de un mes fuera de ella. Su trabajo en Santiago de Querétaro le exijía estar allá incluso en los fines de semana en los que normalmente utiliza para ir a la casa a pasarla con nosotros.

Papá: Bueno jóvenes, vayan escogiendo qué se van a llevar para que no anden a las carreras mañana.
Phersho: A final de cuentas ¿Quiénes van a ir?
Papá: Sólo tú y tus hermanos.
Phersho: Ok :-D Eso significa que nos podremos portar mal ñ_ñ jejeje
Mamá: ¿qué qué qué qué? Nada de nada. Les voy a estar marcando a cada rato para saber qué están haciendo.
Phersho: Pues una de dos, te vamos a contestar mientras estamos en el table o no te contestamos XD jajaja
Mamá: . . . Feo.

Al día siguiente estuve sacando la ropa que llevaría para guardarla en la maleta. Sólo estaríamos fuera una semana, así que no llevé mucho. Después tuve que ayudar a mis hermanos porque no podía acomodar sus cosas en la maleta y ahí va el hermano mayor a ver qué pedo. Me daban muchas ganas de conocer Santiago de Querétaro, no soy mucho de conocer la historia del país (no se me dá), más sí sé que es una ciudad por la que me encantaría perderme entre sus calles.

La tarde está llegando a su fin para ser envuelta por la seda de la noche. El autobús salía a las 8:30. Todo tranquilo. Mi madre nos va a dejar a la central a mi papá, mis dos hermanos y yo. Un "se cuidan", "te portas bien", "cuidas a tus hermanos", "no anden haciendo cosas malas" y un "hasta luego" hicieron de despedida. Entramos a la sala de espera a velar el abordaje. Después de unos minutos por fin llaman a subir en el transporte. Acomodamos maleta, buscamos lugar y nos sentamos en nuestros respectivos asientos. Una bolsa de papas fritas, un emparedado y una bebida gaseosa entretuvieron a la tripulación mientras salíamos de la central.

Me encuentro sentado de lado del pasillo, mi hermano más chico está a mi lado y mi papá está con mi otro hermano (el que sigue después de mí). A un costado del autobús siguen acomodando equipaje de los viajeros y los choferes se intercambian noticias de lo que está pasando en las carreteras. Tiempo después una mujer y el chofer se presentan a nuestras caras dándonos la bienvenida a la línea que transbordamos y deseándonos felices fiestas, acto seguido se despiden y apagan las luces. Apenas pasan algunos minutos y siento que el camión empieza a moverse. "Bueno, a acomodarse porque quiero dormir". Mi hermano mueve un poco la cortina para mirar el exterior: más camiones listos para salir en cualquier momento.

El sueño que tengo, la serenidad tomada de la circunstancia, la tranquilidad interior que me caracteriza, todo ello se esfumó en un instante. De repente me siento como el niño de antaño que se pegaba a la ventana y se paraba sobre el asiento para ver las luces de la ciudad aparecerse en cada calle que recorríamos. Poco a poco la ciudad en la que puedo andar a casi cualquier lado se me antoja desconocida, cual turista apenas hubiese conocido de paso, me siento perdido ¿Porqué estoy sintiendo estas cosas? No tiene sentido. Pero mi mente está en otros tiempos y no tiene planes de regresar en este preciso momento. Más me apeno de no poder describir todo lo que siento en este momento de partida, tenía mucho tiempo de no sentirme en esta situación.

Las luces le ceden el paso a la obscuridad de la carretera zigzagueante, la cual permite pasar una que otra solitaria casa en el camino ocasionalmente. La inquietud no me deja en paz, quiero dormir ¡Deseo dormir! Pero el corazón extrañamente late y me mantiene a la expectativa de todo cuanto acontece fuera de este cajón con ruedas. Después de un rato logramos ponernos de acuerdo: la inquietud podría estar jodiendo un rato y después dormitaré a intervalos. Parece un buen negocio.

Muchas luces, vehículos, pueblos junto a ocho horas después nos guiaron en el camino, llegamos. Bajamos de la caja, buscamos las maletas, vamos a por un taxi y los intervalos que no me jodía la extraña sensación se cobraron en los escasos minutos que tardó al hábil conductor en guiarnos al departamento donde pasaríamos estos días. Cuatro monos en el piso con sus caras de recién llegados completaban el marco de inicio de este pequeño viaje.

—o—

Soy una de esas personas que tenemos la extraña suerte de que para encontrar un destino es necesario perderme, sabiendo esto no tuve más remedio que seguir con tal tradición. Ya bien depiertos —y bañaditos, de paso— salimos a la calle, tomamos el primer taxi que vemos y le solicitamos nos encamine al centro de la ciudad. La misma sensación que me tenía invadido en el viaje vuelve a mí conforme se van apareciendo las construcciones que pasamos en las calle. Mi primera impresión: una hermosa ciudad. Al haber un tránsito muy denso, decidimos bajar y caminar a partir de donde hayamos estado. Bien, esto será fácil, sólo tomamos como referencia la iglesia en la que nos bajamos, está en la mera esquina y listo . . . iluso soy, apenas caminamos media cuadra y encontramos otra iglesia, y otra en la esquina, y otra en la otra esquina. No la voy hacer larga, en los primeros 20 minutos que camino por estas hermosas calles ya estoy hasta la madre de iglesias y no me pregunten dónde empezamos a caminar, no lo recuerdo. Bien, pero eso es lo que quería: perderme.

Uno de los gustos que comparto con mi hermano Ab es la lectura, cada uno a su ritmo claro, pero esto fue lo primero que visitamos, una librería. Nos degustamos de ver los títulos que se alcanzan a ver a reojo, no quiero ni imaginarme todo lo que encontraría si hiciera una revisión minuciosa de cada uno de los libreros. Estamos encantados, lo atribuíamos a la colección que manejan, pero me doy cuenta que no son sólo los libros: todas las personas que están a nuestro alrededor tienen ese grado de cultura de leer, leer, leer y leer. Lo noto en la forma en la que se mueven por los pasillo, como buscan. De repente nos antojamos incultos, pero pasa rápidamente: estamos disfrutando el momento, la excitación de ver tantos encuadernados bajo un mismo techo. Salimos de tan santuoso lugar sólo para descubrir que hay tantas librerías como iglesias . . . tal vez más librerías. Por este lado no hay problema ¡Qué deleite!

Nos maravillamos de ver las construcciones, aunque de vez en cuando desespera que todo se vea tan igual. Fuentes por aquí, fuentes por allá, una plaza por aquí, una plazita por acá frente a una plazuela, bueno ya me entienden. Museos, galerías de arte, monumentos, teatros, cafés, iglesias, librerías, museos con teatro, cafés en galerías y librerías, librerías en iglesias y monumentos, museos en iglesias y monumentos. Todo un cóctel para saborear con la calma del mundo.

Los museos, las galerías y los cafés se descubren solos a medida que estamos avanzando. Pinturas, esculturas, arqueología, historia, todo se puede descubrir en una sola habitación, en un solo callejón. Música bohemia, jazz, tango, blues, bossanova, se saborean todas esas notas en las calles que transitamos en las que saxofón, violín, flauta, guitarra, chelo y piano se unen para crear un ambiente único a horas y deshoras.

Dulces, platillos, cafecitos, degustémonos de su artesanal sabor. Comida mexicana, italiana, francesa, japonesa y demás variada está esperándonos en algún lugar de este laberinto colonial, solo hay que perdernos más.

Sitios históricos, semi-arqueológicos, miradores, iconos, sociales y culturales están en nuestro trayecto que tiene que llegar a su fin. Y se convierte en trauma tener siempre a dónde ir. Quiero despedazarme y estar en todo, comer cada platillo que me ofrecen, comprar cada libro que me interesa, visitar todas las galerías que encuentro y ver hasta la última pintura que pueda existir en la ciudad. Sin embargo ella termina ganándome, es mucha ciudad para una semana de perdición en la que todo puede pasar, inclusive conocer a alguien quien de uno no se quiere separar a tal punto que se atreve a seguirte de regreso a tu ciudad . . .

—o—

Es hora de partir, ocho horas de regreso, más luces, más carreteras, más poblados, otra caja con ruedas. Solo varía que lo que he llamado ahora "niño interior" ha hecho las paces con todo lo demás mío y me deja dormir, en realidad lo necesito. Ella viene a un lado mío susurrándome muy cerca, trato de ignorarla, pienso que puedo controlar esto y que un desliz no me va a ganar y que mis deseos no los va a cambiar, pero creo que ella sabe que no es así: tarde o temprano me va a ganar, parece que sabe lo que estoy pensando y solo sonríe y voltea a dormirse sin escucharse palabra.

Llegamos a Tampico Hermoso, la ciudad ya me es familiar, sé moverme de aquí para allá. No hay problema. El viaje ha terminado . . . ¿Qué pasa? ¿Me faltó ser más preciso en mi proceso descriptivo? Lamento decirte que no pienso agrandar más esto y te digo: si quieres saber más de lo que viví en esta ciudad, te invito a perderte en sus calles en una oportunidad que tengas. No trates de entenderlo, vívelo.

—o—

???????: Phersho
Phersho: . . . ¿Qué pasa?
???????: ¿Soy bonita?
Phersho: [¿porqué me preguntas eso?]

2006-12-20

Gracias

Este día quiero hacer un pequeño paréntesis.

Primero quiero agradecer a todas las personas que han detenido en lo que escribo agradeciéndoles tomarse unos minutos para entrar y leer algunas cosas de las que escribo —que no son muchas :-P—, y dar más gracias a las personas que me han expresado comentarios, ya sea de forma personal, por chat o escribiendo en una de las entradas. Hasta el momento todo lo que he escuchado han sido elogios, y agradezco de nueva cuenta por ello —¿toda la entrada serán elogios? Bueno, ya veremos qué tanto aguanto cuando me hagan un mal comentario :-P—. Si acaso que el "Anónimo" envidioso me explique porqué soy puto.

Por otro lado, muchas personas me han preguntado si tengo planeado hacer algo así como un libro. Sinceramente sí quiero hacer uno, pero antes de meterme en un proyecto así quiero definir mi estilo —por llamarle de alguna forma—. Así que antes de que me meta de lleno a eso me seguirán aguantando por aquí un BUEN rato en lo que lo aterrizo bien (y termino la carrera también ;-) falta "poco" n_n).

¿Qué más... qué más? Si acaso hacer la aclaración que lo que está escrito aquí, a excepción de la mayoría de las frases, sí han sido inspiración mía. Esto debido a que en varias ocasiones me han preguntado on-line y off-line si yo soy el autor ¿porqué se sorprenden? ¿en que no encajo con lo que escribo?

En cuanto a Mi puta triste, se puede decir que sí es una historia verídica mía —de hecho, es la narración de lo que había sucedido apenas unos minutos antes— en la que me reencontré con ella, parte de mi pasado, justo aquí en mi casa en mi cuarto, como lo describo ahí mismo. Y sí tengo novia, la cuál estuvo a punto de darme la madrisa de mi vida después de que leyó lo que pasó... Varios minutos después y ella más calmada le tuve que explicar muchas cosas, afortunadamente salí por mi propio pie de la discusión y ella con una sonrisa pintada en el rostro. Algún día explicaré la razón ;-).

En Michelle no estoy describiendo la vida de alguien en especial, como piensan la mayoría. Simplemente quise pensar como mujer por un momento sobre aquéllas cosas que le dan vueltas en sus cabezas tanto pero que no les gusta llamarles por su nombre. La elección de ese nombre fue sencillamente porque me gusta :-P.

Por último, agradecer de nueva cuenta a todos ustedes lectores y desearles que se la pasen bien en este año que se acaba. Reciban felizmente al nuevo y dejen que la vida les sorprenda —pero que no los agarre de bajada ;-). Sonrían n_n

2006-12-18

El Castillo — Un encuentro

Caía la tarde sobre mi cabeza ausente postrada en el piso de mi cuarto. Empezaba el distanciamiento entre las personas con las que convivía y yo. Era una tarde de verano de 1996 tumbado en el frío suelo al momento en que mi ser abandonaba la conciencia y una pequeña y salada gota recorría mi mejilla izquierda. El sueño empieza.

Me encuentro en un espacio grande y abierto. Se escuchan sonidos extraños por cualquier lado que le pongo atención. Una densa niebla me impide ver más allá del largo de mi brazo extendido utilizándolo para saber si en lo que estoy caminando no hay obstáculos con los cuales tropezarme. Está claro, pero el ambiente es obscuro.

Empiezo a distinguir los sonidos que me parecían extraños logrando diferenciarlos como gritos de personas pidiendo auxilio seguidos de un quejido bestial, después el quejido y los gritos de las personas se escuchaban al mismo tiempo y después silencio. Luego se repetía una y otra vez, a cada vez que sucedía se percibía un aumento en su grado de gritar, haciéndolo cada vez más violento, tanto el grito como el quejido.

Sentía nervios. "No quiero estar aquí ¿cómo salgo?". Empecé a alargar el paso, no me importaba hacia dónde me llevara mientras escuchara que los aterradores sonidos se alejaban.

Después de un tiempo de estar caminando, la niebla empezó a disiparse poco a poco, noté que estaba caminando sobre una clara calle empedrada en bloques de mariposa —por darles un nombre. Poco después la visión alcanzó una distancia muy considerable como para poder ver los límites de la calle. Más allá de estos se veía un obscuro bosque. Empecé a escuchar de nuevo los sonidos de personas y otras critaturas gritando tras unos arbustos.

Tranquilamente, pero no con menos nervios, me acerqué hacia el arbusto de donde provenían tales alaridos. Un macabro espectáculo era lo que esperaba al mirar tras de él. Tres personas, dos mujeres y un hombre, desnudas eran marcadas por una sombra por todo el cuerpo con una especie de látigo con púas. Gritaban y chillaban tan horrendamente mientras su piel se levantaba a tirones de sus huesos. Cuando empezaban a desfallecerse, la sombra verduga se avalanzó sobre los tres y de dos movimientos rápidos los despedazó en sus últimos alientos.

Contenta por su hazaña, la sombra empezó con una extraña danza combinada con chillidos y gritos alrededor de los tres cuerpos mutilados. De repente se detiene, gira la cabeza en todas las direcciones que le permite como buscando algo. Se da media vuelta y alcanza a visualizarme inmóvil, impactado. Nos quedamos observándonos apenas unos segundos y haciendo un gesto casi sonriente desaparece entre la espesura del bosque dibujada detrás suyo.

Indiferente, sigo el camino que se muestra frente a mí, a cada paso que doy puede verse mejor la anchura de la calle por la que camino. De repente estoy sobre un puente y al final de él está la entrada a un pequeño pueblo.

La niebla se ha disipado por completo, lo que me permite ver las casas que se levantan a mi alrededor, de diversos colores y no más altos de dos plantas. Camino sin rumbo en este nuevo mundo, me siento cansado. Apenas me estoy dando cuenta de ello y me encuentro en una plaza sin color verde alguno, apenas piedra gris, sin brillo.

Al centro de ella veo una fuente simple, apenas una pileta circular, pero de gran tamaño. Recargado en ella había un hombre trajeado en color gris con sombrero y una gabardina. No se podía ver su rostro. Me acerco teniendo en mente las típicas frase: "buenos días", "¿dónde estoy?", "¿quién eres?", "¿cómo salgo de aquí?" ...

Hombre: ¿Cómo has estado Phersho?
Phersho: Bien gracias, ¿cómo sabes mi nombre?
Hombre: Tengo que saberlo, es parte de mi trabajo.
Phersho: ¿Tu trabajo?
Hombre: Verás, me mandaron a darte un regalo.
Phersho: ¿De qué se trata?
Hombre: Es un lugar a donde podrás habitar el tiempo que tu quieras. Hasta que decidas que ya no lo necesitas.
Phersho: ¿Que no los regalos son para siempre?
Hombre: Apenas eres un niño jajaja. Los regalos no son para siempre, están muy distantes de serlo. Todo regalo es circunstancial al tiempo de una persona.
Phersho: Hablas como que medio raro ... No te entiendo.
Hombre: Te mientes a ti mismo, no conoces las palabras más sí entiendes.
Phersho: ¿Quién me está dando este regalo?
Hombre: No lo sé, sólo soy el mensajero y el encargado de estar en él para lo que necesites.
Phersho: Y ¿qué es ese lugar?
Hombre: Está muy lejos, en un valle muy lejano de aquí. Vamos a él.
Phersho: Pero es que estoy cansado, estuve caminando mucho por un bosque extraño ¿No podemos ir a descansar un poco o ir a comer algo?
Hombre: Vámonos.

El tipo en cuestión me toma del brazo, al mismo tiempo que si rostro se ilumina, gran resplandor que inclusive alcanza a traspasar el bosque que se encontraba a los alrededores del pueblo. Su gabardina se abre y se empieza a ensanchar. Lo inmediato que estoy viendo es que estamos a una gran altura del pueblo, pasamos el bosque por donde había llegado. Apenas puedo distinguir ciudades, edificios, lagos. Creo que cruzamos un mar, un océano. Más ciudades pasan debajo de nosotros. Empieza un campo verde, montañas, hermosos lagos. De repente una luz cegadora me obliga a cerrar los ojos, siento que tocamos el suelo, me encuentro de pie.

Hombre: Hemos llegado.
Phersho: ¿A dónde?
Hombre: Bienvenido a tu Castillo, Lord Fernando.
Phersho: ¿eh?
Hombre: Sin embargo, tu primer recorrido lo haremos en otra ocasión. Vete a cenar, te están esperando.
Phersho: ¿De qué hablas?

[...]

Madre: ¡Fernando! ¡Ven a cenar!
Phersho: [maldita sea |-_-|]

2006-10-27

Razón de...

Hoy que —creo— estoy pensando, viene a mi mente si lo que he escrito en estos meses es de importancia a las personas que llegan a este espacio, o si les ha ayudado, o si piensan que soy cretivo, o si creen que este espacio no tiene razón de ser, o si un largo etcétera, porque si le sigo me enojo con mí mismo |^_^|. Y hoy que me he sentado frente a una pantalla a leer lo que leo todos los días que me conecto, he conversado con una persona que, de alguna forma, hizo que recordara algo que tenía muchos años que había dejado en mi cajita de recuerdos:
soy de la idea de que al escribir estoy plasmando un pensamiento, un sentimiento, una idea, una postura, una leyenda...
que no espero que sea del agrado de todos...
de hecho, no espero que sea identificable con alguien en primera instancia...
sin embargo....
puede que al final así sea...
aunque sea una postura muy personal..
y si gusta lo que escribo no es por el simple hecho de que se identifiquen los demás, sino porque saben de lo que estoy "hablando"
Y hoy que recuerdo estas palabras, recuerdo lo que es ser un pensador, lo que significaría ser un escritor (si es que quisiera aventurarme a serlo). Escribo pensamientos, gustos, odios, amores, anhelos, ideales, errores, sueños, pendejadas, ideas, relaciones, encuentros; pero de la forma en que una persona que escribe lo debería hacer: a través de sus ojos. Puesto que no tiene mucho caso ser el autor de escritos que sólo le interesarían a una persona, por eso escribo para mí antes que para otra persona; es interesante cuando tus trabajos tocan los temas que hacen que las personas manifiesten esa sensación en su pecho que sube a su cabeza y baje/suba por su espalda en forma de cosquilleo.

Y a final de cuentas, todo es una opinión, todo es un pensamiento.

2006-10-15

Pensando (viii)

Y recibí de sus frías manos la sentencia parteaguas de mi vida... La odio por eso.