Fuego en la punta, agua... vida en la tumba, muerte en mí... tres instantes, tres momentos. cero logros, cero consuelos... mil alegrías, otras más risas sujetadas en dueño de manos mortíferas... tomando un vino de dulce pesimismo en el mejor momento del pensamiento mismo disfrutando la vida con sociabilidad, locura, disfrutando brillante día en encantadora amargura, abrazándome el odio con sublime aferventura bajo negro cielo diamantado... encantadora hechura... corazón y mente en desafío núnca al fin y al cabo, la vida no dura... quince miedos en una misma persona veinte de ellos son de mortífera locura... ¿Quién puede vivir en esta vida dura? ¿Quién morirá sin esa bella amargura? > 15.vii.2006